Soy Rodrigo del Olmo
Formador y consultor en Inteligencia Artificial, estrategias de Transformación Digital, Marketing Digital y ventas.
Sociólogo en Social Media. Tecnólogo, formador y, ante todo, humanista.
Explícame tu problema, tus objetivos y déjame ayudarte
Formación y experiencia profesional
He compaginado toda una vida profesional dedicada a las ventas y al marketing con la formación continua (tanto reglada como autodidacta) en todo lo relacionado con mis pasiones cognitivas: las personas, las ciencias sociales, el marketing, la comunicación, la formación, la influencia, las ventas y la tecnología.
En cuanto a titulaciones académicas soy licenciado en Sociología, licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración, Máster en Marketing Digital y Social Media por el Instituto de Transformación Digital, experto Universitario en Marketing Digital y Redes Sociales y Programa Avanzado en Dirección de Ventas por ESIC.
Como antes he mencionado, soy un sociólogo en social media apasionado por el marketing; las ventas; los ecosistemas y tecnologías digitales; la comunicación corporativa y política; la sociología del consumo; la psicología del consumidor; la psicología social; la sociología organizacional; la sociología política; los desafíos planteados a las empresas e Instituciones por un entorno, cada vez más complejo e incierto, marcado por los cambios acelerados en contextos locales, regionales y globales…
Imparto formación presencial in company de materias relacionadas con el marketing, la transformación digital de las empresas y organizaciones, la inteligencia artificial y la comunicación.
También soy profesor en UNED Illes Balears en los grados de Sociología y Ciencias Políticas
Se trata de áreas del conocimiento, de un modo u otro, complementarias y susceptibles de enriquecerse mutuamente, aportando enfoques y soluciones novedosas allí donde un marco más restringido puede estancarse o resultar insuficiente.
¿Qué me entusiasma de la formación presencial?
Desde los orígenes del espíritu científico y la pasión por la transmisión del conocimiento en la antigua Grecia, filósofos como Sócrates han sido conscientes de las grandes ventajas que suponen los modelos de enseñanza presencial.
Sócrates educaba a sus discípulos utilizando un método interactivo basado en el diálogo, que ha pasado a la posteridad con el nombre de método socrático. Este método se centraba en el uso de preguntas estratégicas y la ironía, con el objetivo de estimular a sus interlocutores a reflexionar y llegar a conclusiones por sí mismos.
No se limitaba siempre a transmitir conocimientos de manera directa; en lugar de eso, a veces, utilizaba la mayéutica, una técnica que, al igual que la labor de las parteras (inspirada en la profesión de su madre), ayudaba a «dar a luz» ideas y razonamientos en la mente de sus discípulos. La mayéutica consistía en formular preguntas que llevaban al interlocutor a descubrir verdades por sí mismo, en lugar de ser meramente instruido de manera pasiva.
Ventajas de la formación presencial que ya Sócrates conocía
- Diálogo e interacción
Sócrates valoraba enormemente el diálogo cara a cara como método de enseñanza y aprendizaje. La formación presencial permite un intercambio más dinámico y espontáneo de ideas, facilitando:
- Preguntas y respuestas inmediatas
- Adaptación en tiempo real del discurso según las necesidades del alumno
- Mayéutica
El método socrático o mayéutica se basa en hacer preguntas para que el estudiante llegue por sí mismo a las conclusiones. Este proceso es más efectivo en persona, porque:
- El profesor puede guiar el razonamiento del alumno
- Se pueden abordar las contradicciones y errores de manera inmediata
- El proceso de descubrimiento es más vivencial y perdurable en la memoria
- Comunidad de aprendizaje
- El aprendizaje es un proceso social y colectivo
- La diversidad de perspectivas enriquece el debate
- Se crean vínculos y relaciones que fomentan el crecimiento mutuo (networking)
- Limitaciones de la tecnología
Aunque Sócrates no conoció la formación digital, podría cuestionar sus limitaciones:
- Pérdida de la riqueza de la comunicación no verbal
- Dificultad para mantener la atención y el engagemente a distancia dada la falta de inmersión completa en un entorno docente.
- Posible aislamiento y pérdida del contexto social del aprendizaje
Así pues, la formación presencial ofrece unas ventajas claras para el desarrollo integral de los estudiantes, destacándo especialmente en su capacidad para fomentar un aprendizaje activo y dinámico. A través de la interacción directa entre estudiantes y el docente, se favorece un entorno de diálogo y reflexión crítica sobre la materia impartida, características esenciales para la construcción del conocimiento como ya Sócrates y su discípulo Platón conocían. La educación presencial permite un feedback inmediato, la creación de un ambiente colaborativo que fortalece las habilidades sociales y la posibilidad de adaptar las estrategias pedagógicas en tiempo real según las necesidades del grupo.
